La Psicología Humanista es más un movimiento que una simple escuela pero si consideramos los conceptos del amplio grupo de autores humanístico-existencial, podríamos decir que más que un movimiento es una actitud sobre el ser humano y sobre el conocimiento. De cualquier manera, no han faltado autores que han intentado unificar estos conceptos básicos, entre otros los siguientes cinco puntos:

El hombre, como hombre, sobrepasa la suma de sus partes.
El hombre lleva a cabo su existencia en un contexto humano.
El hombre es consciente.
El hombre tiene capacidad de elección.
El hombre es intencional en sus propósitos, sus experiencias valorativas, su creatividad y su reconocimiento de significación.

En CANUCA, nos centramos en algunas de las escuelas más destacadas que presentan como base la Psicología Humanista, como son:

La Gestalt
El Análisis Transaccional (AT)
La Bioenergética
El Psicodrama.

No se puede hablar de unidad de escuelas en las terapias humanistas o existenciales, sino más bien de diferentes enfoques con algunos principios comunes que comparten, como los siguientes:

Se entiende a la persona como un todo integrado, no es posible separar pensamiento, de sentimiento o de conducta.
El comportamiento humano está orientado por la intención del que la realiza.
El hombre es autónomo y vive en un contexto interpersonal. Sólo desde esta autonomía se puede asumir la responsabilidad en nuestras relaciones.
El hombre se inclina de un modo natural a la autorrealización.

Lo más destacado de la Terapia Humanista es su carácter positivo y la idea fundamental de que el hombre está capacitado para curarse y cambiar su vida en la forma en que quiera.